Muchas peluquerías no tienen recepción. Tienen un teléfono encima del mostrador.

ArmonIA Agenda ocupa ese puesto: coge el teléfono, contesta el WhatsApp, mira tu agenda, da la hora y se ocupa de todo lo que viene después. Tú sigues con quien tienes delante.

  • Llamadas
  • WhatsApp
  • Notas de voz
Vídeo generado con IA
Medio minuto para ver de qué va
Así trabaja

Un día en tu salón, con ella en el mostrador

  • 22:40 · el salón ya ha cerrado

    Le mandan un audio. Contesta, da la hora y pide la señal

    0:12
    Recepción del salónTengo el sábado a las 10:00 con Lucía. Para los sábados pedimos una señal: aquí tienes el enlace y te la guardo dos horas.
    Pagar la señal con tarjeta
    Pagado 👍
    Recepción del salónHecho: sábado a las 10:00 con Lucía. Te lo recuerdo el viernes.
  • 10:15 · estás con una clienta

    «¿Me podéis hacer esto?» La foto te llega a ti

    ¿Me podéis hacer esto el jueves?
    Recepción del salónTe aparto el jueves a las 17:00 y se la enseño a la encargada. Te confirmo en cuanto la vea.
    A tu móvil: foto nueva para el jueves a las 17:00. ¿Se puede hacer?
    SíLo miroNo
  • 12:30 · alguien anula

    El hueco que se queda libre se vuelve a llenar

    No puedo ir mañana a las 17:00, lo siento
    Recepción del salónSin problema, la anulo. ¿Quieres otro día? Tengo el lunes a las 11:00.
    A otra clienta, en lista de esperaSe ha quedado libre mañana a las 17:00, que es lo que buscabas. ¿Te la guardo?
  • 20:00 · cierras

    Y antes de irte, mañana ya está ordenado

    Mañana, 14 citas.
    Lucía 6 · Marta 5 · Ana 3.
    Hoy: 9 llamadas y 17 WhatsApp atendidos, 4 con el salón cerrado. 1 hueco llenado desde la lista de espera.

Conversaciones de ejemplo. Los nombres y las horas son inventados; lo que hace, no.

Todo lo que hace

Una recepción completa, no un contestador

Ordenado como va el día de tu salón.

1Cuando te piden cita

  • Coge el teléfono y contesta el WhatsApp

    Habla con quien llama y lee lo que escriben. A cualquier hora, también con el salón cerrado.

  • Entiende las notas de voz, y contesta con audio

    La que te manda un audio mientras conduce recibe la respuesta igual, con la voz de tu recepcionista.

  • Da la hora mirando tu agenda de verdad

    Con lo que dura cada servicio, tus márgenes y tus días de cierre. Antes de apuntar, comprueba otra vez que el hueco sigue libre.

  • «Quiero con Marta»

    Pregunta con quién la quiere, dice siempre con quién queda y no le cambia la profesional si ella no lo pide.

  • Aprovecha el tiempo de pose

    Sabe que un color tiene trabajo, pose y trabajo, y puede dar otra cita en la pose. También reparte una visita: el color con una y el corte con otra, seguido.

  • Pide señal cuando tú quieras

    Aparta la cita y manda un enlace de pago con tarjeta. El dinero va a tu cuenta. Si no se paga a tiempo, libera la hora. Por servicio, por día o solo a clientas nuevas.

  • «¿Me podéis hacer esto?»

    Si te mandan una foto, la cita queda pendiente y a ti te llega la foto con tres botones: sí, lo miro o no.

  • La reconoce cuando vuelve

    La saluda por su nombre y sabe lo que suele hacerse.

  • Habla su idioma

    Si tu salón atiende en otros idiomas, sigue la conversación en el de tu clienta.

  • Te pasa la llamada cuando hace falta

    Te cuenta quién llama y para qué, y os une. Si no puedes, toma recado.

  • Si no puede resolverlo, toma recado

    Con el nombre, para qué llamaba y cuándo le viene bien que la llames. No improvisa.

  • Frena el abuso

    Pone un tope de citas por número y día, para que nadie te llene la agenda de mentira.

2Antes de la cita

  • Confirma la cita

    Por WhatsApp, con el día, la hora y el servicio. También las que apuntáis vosotras en el salón.

  • Y la recuerda

    La víspera, y si quieres otra vez unas horas antes. Si no puede venir, contesta en la misma conversación.

  • Cambia y anula ella sola

    Primero apunta la nueva hora y luego quita la vieja. A ti te avisa.

  • Llena el hueco que se queda libre

    Avisa a quien estaba en lista de espera o quería adelantar su cita, respetando los días que no le valen.

3En el salón

  • Tu agenda en una pantalla

    El día por profesional, en la pantalla del salón o en el móvil, con lo que ha hecho la recepcionista y lo que está pendiente de vosotras.

  • El equipo apunta con un mensaje

    «Ocupa el martes de 10 a 11 con Marta», y queda bloqueado.

  • Si usas Booksy, no se pisan

    Lee los avisos de Booksy y bloquea esa hora. Lo que no entiende, no lo toca y te avisa.

4Para ti

  • Te avisa de lo que importa

    Recados, anulaciones y señales sin pagar, en tu WhatsApp.

  • Cada tarde, el día de mañana

    Las citas de mañana por profesional.

  • Cada lunes, tu semana

    Llamadas y mensajes atendidos (y cuántos con el salón cerrado), citas, anulaciones, huecos llenados y señales cobradas.

  • Cada llamada queda registrada

    Quién, cuándo, qué pidió, si había hueco y qué se hizo.

5Después

  • Pide la reseña

    Unas horas después de la cita, con el enlace a tu ficha de Google. Como mucho una vez cada cuatro meses.

  • Recupera a quien hace tiempo que no viene

    Solo a quien dio su permiso, y con la opción de darse de baja.

Cada función se enciende o no según tu negocio. Lo decidimos contigo en la implantación.

Lo que además hacemos

Esto no te lo da un programa de reservas

Porque para tenerlo hay que descolgar el teléfono, y ellos no lo descuelgan.

  • Contestamos y hablamos con quien llama

    Los demás son un enlace de reservas: esperan a que tu clienta entre por él. ArmonIA Agenda coge el teléfono, entiende lo que pide y se lo resuelve hablando, como lo harías tú.

  • Y ves lo que no pudiste dar

    Cuántas pedían jueves por la tarde y no había sitio. Cuántas llamaron después de cerrar. Un programa de reservas solo ve lo que se reservó; nosotros vemos también lo que se quedó fuera.

  • Cuota fija, y lo que se contrata va a tu nombre

    Lo mismo cada mes, sin comisión por cita ni por clienta nueva. La línea y los servicios que hacen funcionar el sistema van a tu nombre: si algún día lo dejas, te los llevas con tu número, tus datos y tus clientas.

    Esos consumos van aparte de la cuota y dependen de tu volumen. Se detallan por escrito, con tus números delante, antes de que firmes nada.

  • Antes de montar nada, miramos cómo trabajas

    Qué servicios haces, cuánto dura de verdad cada uno, quién decide, qué pasa cuando algo se tuerce. El sistema se monta alrededor de eso, no al revés.

Dicho aquí y no en la segunda reunión

Lo que no hace

  • No dice precios

    El precio lo confirmas tú en el salón, porque cambia de una clienta a otra.

  • No monta una página para que reserven solas

    Si tu negocio vive de la reserva por internet, no somos tu producto y te lo decimos ahora.

  • No lleva turnos, nóminas, productos ni caja

    Es la recepción de tu salón, no el programa de gestión.

  • No decide por ti

    Ni con quién va una clienta si ella no lo pide, ni si se hace lo de la foto.

Lo que cuesta no cogerlo

Cuando suena y no hay quien lo coja

No es que tus clientas te dejen. Las de siempre no te dejan: vuelven a llamar. Se pierden otras tres cosas.

  • La clienta nueva

    La que te ha encontrado por Google, por Instagram o pasando por delante. Llama a tres sitios y se queda con el primero que descuelga. Esa no vuelve a intentarlo.

  • Tu tiempo

    La de siempre no te deja, pero te cuesta: vuelve a llamar más tarde, o te manda el WhatsApp que acabas contestando mientras cierras la caja.

  • El hueco que ya no se rellena

    La que llamaba para anular y no te encuentra. No pierdes a la clienta: pierdes la hora, porque te enteras tarde.

No hace falta que te lo demostremos con estadísticas. Sabes perfectamente cuál de las tres te pasa más.

Cómo entra en tu salón

No te damos de alta: te montamos la recepción

Las apps se venden solas: te das de alta, lo configuras tú y, si no encaja con tu forma de trabajar, es tu problema.

Aquí es al revés. Vemos cómo funciona tu salón —qué servicios haces, cuánto dura cada uno de verdad, qué se puede solapar y qué no, quién decide— y el sistema se monta alrededor de eso, con las funciones que tu negocio necesita.

Por eso hay una implantación, y por eso esto no es autoservicio. Lo que cuesta te lo decimos por escrito, con tus números delante, antes de que decidas nada.